Tratamiento contra Ácaros

Los ácaros son un grupo muy diverso de invertebrados, son arácnidos cosmopolitas y pueden ser encontrados prácticamente en cualquier ecosistema. Entre la gran diversidad de ácaros existen algunos que son hematófagos, esto es que se alimentan de sangre.

Los ácaros hematófagos son ectoparásitos (parásitos externos), que succionan la sangre de su hospedero. En general son especializados, una especie dada sólo parasita a un grupo de animales. Pero son tan diversos que para cada especie de vertebrados existe por lo menos una especie de ácaro que la parasita.

Para los reptiles existen alrededor de 250 especies de ácaros (Klingenberg), algunas más selectivas y especializadas que otras. En cautiverio la más común es Ophionyssus natricis, comúnmente llamado el ácaro de las serpientes. Esta especie puede parasitar a cualquier especie de serpiente e incluso a varias especies de lagartijas (por ejemplo las del genero Tiliqua). Otra especie común es Hirstiella trombidiiformis.

Los ácaros tienden a congregarse alrededor de los ojos de sus hospederos, donde causan hinchamiento periorbital, dando la apariencia de que los ojos se encuentran hundidos. Debajo de las escamas, en las fosetas termosensibles, etc.

Los ácaros se reproducen rápidamente, infestando al hospedero en poco tiempo. Además de consumir la sangre de su hospedero lo cual lo debilita, los ácaros son posibles vectores de enfermedades, causan anemia, depresión, anorexia, problemas en el proceso de muda de piel e incluso la muerte.

El gran problema que presentan los ácaros es que además de infestar al hospedero en poco tiempo, se dispersan fácilmente pudiendo llegar a infestar a toda la colección. De hecho si uno detecta que un animal dentro de una colección tiene ácaros, lo más probable es que la mayoría también los tenga, o por lo menos los que estén más cercanos. Por esto es sumamente importante que los animales nuevos que se agreguen a la colección pasen por una cuarentena de por lo menos 30 días.

El siguiente problema es que a menos que se tomen las medidas necesarias, es prácticamente imposible deshacerse de estos pequeños ectoparásitos. Los ácaros no sólo permanecen sobre su hospedero, si no que infestan todo el terrario. Internándose en las cuarteaduras de la madera, en la tierra, plantas, piedras y demás objetos encontrados dentro del mismo.

Uno puede darse cuenta de que existe un problema de ácaros revisando cuidadosamente a los organismos y sus trastes de agua. A simple vista los ácaros parecen pequeños escarabajos o arañas negras (aunque algunas especies son rojas o blancas), pequeños puntos que se desplazan sobre su hospedero. Los huevos son generalmente blancos, pareciendo que el organismo tuviera talco. En general es más fácil ubicarlos en los trastes de agua, ya que los ácaros se ahogan cuando los organismos se introducen en ellos. Si revisamos cuidadosamente el traste, se verán una serie de pequeños puntos negros en el fondo del agua.

Si se descubre que un organismo presenta ácaros lo primero es separarlo del resto, después tendrán que ser revisados todos los organismos que se encuentren en la colección.

El tratamiento se puede dividir en tres fases: el tratamiento del organismo, el tratamiento del terrario y el tratamiento de los objetos encontrados dentro de éste.

 

Tratamiento de los objetos

En este caso entendemos como objetos, todo lo que se encuentre dentro del terrario, troncos, plantas, piedras, sustrato, etc. Se recomienda que todos estos objetos sean desechados de inmediato. Aunque si se desea conservar los troncos, estos pueden ser sumergidos en una solución de cloro durante al menos 2 horas o cocidos en el horno a 350° C durante 15 minutos.

Lo mismo se debe hacer con todos los terrarios de la colección o al menos con los adyacentes al terrario donde se detectó el problema.

 

Tratamiento del terrario

Una vez removido al animal y todos los objetos del terrario, éste debe ser limpiado a fondo con una solución de cloro, poniendo especial atención en las esquinas y cuarteaduras. Si el terrario es de madera es recomendable aplicar una capa de pintura o sellador, de lo contrario es posible que unos cuantos ácaros sobrevivan a la limpieza, mismos que generaran nuevamente la infestación.

Lo mismo se debe hacer con todos los terrarios de la colección o al menos con los adyacentes al terrario donde se detectó el problema.

 

Tratamiento del organismo

En primer lugar el organismo deberá ser colocado en un terrario de cuarentena, dicho terrario deberá ser lo mas simple posible, sólo incluyendo un traste de agua y usando periódico o papel craft como sustrato. Este terrario deberá ser limpiado por lo menos dos veces a la semana con una solución de cloro.

Para tratar al animal se han propuesto diversos tratamientos que van desde simples baños en agua, hasta el uso de cintas de pesticida. Sin embargo no se recomienda utilizar ninguno de los dos métodos antes mencionados, el primero por su baja efectividad, y el segundo porque se ha demostrado que los pesticidas causan problemas neuronales a las serpientes ( Lavell,1992, y Mader ,1992).

En mi opinión el mejor tratamiento es el spray de Ivermectina (Ivomec ® ).

Este se elabora mezclando medio mililitro de Ivomec ® inyectable en un litro de agua (Abrahams, 1992). Después se debe colocar la solución en un atomizador de agua. El Ivomec ® se puede conseguir en las farmacias veterinarias, pero debido a que es caro y realmente se emplea muy poco en el tratamiento, se recomienda pedirle un poco a algún veterinario conocido.

Nota: nunca se deben tratar tortugas (Chelonia) con Ivermectina, debido a que ésta es altamente toxica para ellas.

Una vez elaborado el spray, los animales deberán colocarse en un contenedor de plástico y ser rociados con él. Se puede aplicar el spray y dejar sobre el animal por unas 2 horas. Después este debe ser lavado con agua corriente.

El tratamiento debe repetirse cada 5 días por al menos 3 semanas. También puede ser rociado el terrario.

No es recomendable tratar a animales que se encuentran cerca del proceso de muda de piel .

La Ivermectina (Ivomec ®) puede ser inyectada en una dosis de 0.2 miligramos por kilogramo de peso, esta se debe administrar dos veces con un periodo intermedio de dos semanas.

Los ácaros son un problema que no debe tratarse a la ligera. Si se combina el tratamiento de los organismos junto con el del terrario, es posible controlarlo. Como siempre, lo mejor es ser precavido y así evitar tener este problema, esto se puede lograr con una buena higiene y un periodo de cuarentena satisfactorio para todos los animales nuevos.

 

Bibliografía:

F. L. Frye. REPTILE CARE an atlas of diseases and treatments. 1991 T.F.H. Publications Inc. EUA

R. J. Klingenberg. Understanding reptile parasites. 1993 Advanced vivarium systems, INC. EUA

J. Rossi y Rossi, R. ¿ What´s Wrong With My Snake? 1996 Advanced vivarium systems, INC. EUA